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La industria textil algodonera prevé alcanzar récord exportador este año

La asociación industrial textil de proceso algodonero (Aitpa) prevé alcanzar este año un récord de exportaciones, equivalente a 1.000 millones de euros, un 8 % más que el año pasado.

En un comunicado, esta entidad, cuya sede social está en Barcelona y que agrupa a las empresas textiles algodoneras de España, ha afirmado que este sector experimentó una mejora a mediados de 2014 y que esta dinámica se ha "confirmado" este año.

Asimismo, ha precisado que la mejoría de la demanda de productos algodoneros se ha traducido en un aumento de la producción del sector en un 1 % en 2015, del 7 % de los hilados y en un retroceso del 6 % en el caso de los tejidos.

Entre los tres subsectores del algodón (hilados, tejidos y ropa del hogar), todos ellos han tenido un comportamiento favorable, aunque el de ropa ha sido que ha tenido un mayor crecimiento.

Fuente: EFE

La UE es el principal mercado mundial para la confección

La Unión Europea fue el principal mercado para la confección en 2014, con un volumen de negocio de 350.000 millones de dólares (322.000 millones de euros).

Eso se desprende de un informe de Statista que ha sido recogido por Fashionmag, en el cual se evidencia que Europa ha superado como mercado a Estados Unidos y China.

De hecho, las ventas de confección en Estados Unidos han llegado a 225.000 millones de dólares, mientras que en China, ha sobrepasado la cifra de 150.000 millones de dólares. En Japón, la facturación fue de 110.000 millones.

Después se encuentran los siguientes mercados: Brasil (55.000 millones), India (45.000 millones), Rusia (40.000 millones), Canadá (30.000 millones) y Australia (25.000 millones), principalmente.


Fuente: Noticiero Textil

La confección española es un referente en moda pronta, nupcial e infantil en Japón

La confección española es un referente en moda pronta, nupcial e infantil en el mercado nipón, según el informe “El mercado de la confección textil en Japón”, elaborado por el ICEX.

Paradójicamente, el producto español aún no ha alcanzado la notoriedad que tienen los artículos procedentes de Francia e Italia, cosa que podría cambiar con el paso del tiempo gracias a las campañas de comunicación desplegadas por Loewe o Desigual, “lo que está favoreciendo la creación de una imagen de diseño ligado a calidad en la mente del consumidor japonés”.

Sin embargo, el principal proveedor de prendas en Japón es China, seguido de cerca por Vietnam, Indonesia o Tailandia. Según el informe del ICEX, esta situación se explica por la deslocalización de las empresas de moda japonesa, muchas de las cuales han trasladado su producción a estos países para reducir los costes de producción. “Consecuencia directa de esto es que la producción japonesa de confección textil haya caído un 23 % en número de prendas durante los últimos cinco años”.

En Japón, el mercado de la moda está extraordinariamente abierto al exterior. El estudio señala que el consumidor japonés estudia y sigue las tendencias internacionales, especialmente de Europa y EE.UU., y a su vez, el consumidor extranjero, especialmente asiático, basa su consumo de moda en las tendencias japonesas.

“Las marcas internacionales consideran necesario no solo estar presente en este mercado, sino establecer en el mismo su flagship e, incluso, colecciones especiales. La relevancia y el nivel de desarrollo de este mercado conllevan que se trate de un mercado maduro, con un grado de saturación elevado, y con una fuerte competencia tanto de empresas nacionales como de marcas extranjeras”.


LA PROBLEMÁTICA DE LA MODA INFANTIL

El informe advierte de la problemática que sufre la moda infantil, debido a la escasez de niños en el mercado nipón: “Las ventas tienden a disminuir. Japón tiene una de las tasas de natalidad más bajas del mundo y su población está muy envejecida... La generación más numerosa es hoy en día la que se encuentra por encima de los 45 años; es también la que ostenta el mayor poder adquisitivo, lo que les convierte en el target para las prendas de importación”.

Fuente: Noticiero Textil

La industria textil acumula un crecimiento de casi el 5% en 2015

El sector textil suma su decimotercero mes consecutivo de crecimiento tras el cierre de septiembre. La industria alcanzó un aumento del 2,4% en el noveno mes del año.

En septiembre el ritmo de crecimiento que llevaba el sector durante este año se ha frenado y supone la segunda menor subida de lo que va de año, solo por encima de julio. Sin embargo, la buena evolución del año, con todos los meses en positivo, ha provocado que el crecimiento acumulado de la industria sea del 4,82%, gracias a impulsos como el de febrero, el mejor mes del ejercicio con el 7,3% de mejora. Esta cifra supone una mejora de casi un punto sobre las previsiones de Acotex, que eran del 4%. Sin embargo, la patronal sigue remitiéndose a dicha cifra para el cierre del año.

La organización empresarial apuntó ayer que las cifras de septiembre son “un dato positivo en el inicio de la temporada de invierno”. El presidente de Acotex, Eduardo Zamácola, afirmó que “seguir en esta línea positiva de incremento de ventas confirma claramente el cambio de tendencia”.

El pasado año fue el primero, desde el comienzo de la crisis, en que el sector vivió un incremento de las ventas. “Hay una recuperación del consumo en nuestro país”, aseguró Zamácola. Sin embargo, el directivo apuntó que todavía “nos queda un camino muy largo por recorrer y recuperar las ventas perdidas”.

No en vano, el sector ha acumulado siete años con caídas por encima del 1,4%, siendo 2008 (-11%), 2009 (-6,5%) y 2012 (-5%) los años más complicados para el textil en España. En 2014, el crecimiento fue del 2,20%, cerrando el año con 16.473 millones de euros. Esta cifra estaba muy lejos de 2006, e mejor año desde que se registran los datos, con una facturación de 22.460 millones.

Acotex apuntó tras el final de las rebajas, que supusieron un avance del 4,6% en agosto, que, para cumplir con las previsiones, es “muy importante” mantener una “buena comunicación directa” con los clientes por parte de las empresas. A ello, la organización empresarial añadió que es necesario continuar con el incremento del canal online y las nuevas tecnologías. La patronal textil apuntó entonces que se prevé “un invierno positivo”.


Fuente: La Razón

La industria textil «embellece» la economía española

Coqueto y seductor, a la vez que necesario. El sector textil viste la economía española y diseña un tejido productivo que hila más allá de nuestras fronteras. Camisas, zapatos, trajes o vestidos. La ropa aporta un valor diferencial a cada persona y su industria puede considerarse un motor para el crecimiento. El peso de la moda en el PIB es del 2,7%, superior al de otros sectores tradicionales, y contribuye al 4,2% de los empleos activos en el mercado laboral. Tras siete años de caídas continuad

Tanto en su versión industrial como en su parte comercial o de «retail», la moda se trata de una importante fuente de riqueza y empleo. Tradicionalmente ha sido un sector muy intensivo en mano de obra, con un fuerte componente artesanal y con pocas barreras de entrada, «por lo que ha generado mucha ocupación laboral en toda la geografía española», afirma Ricardo Fraguas, director general de Mirto. Asimismo, recuerda que esta industria, en su mayoría de pequeño tamaño y poco tecnificada, sufrió una gran revolución en los años 80 y 90.

Las presiones sindicales desbocaron los costes sin que los empresarios supieran implementar las mejoras en la competitividad que se requerían para hacer frente a la entrada de nuevos proveedores, principalmente asiáticos. «Resultaba imposible competir con países que, con menos costes laborales y grandes economías de escala, llegaron a concentrar y casi monopolizar las producciones industriales textiles de medio mundo». Fraguas resalta que actualmente las cosas están cambiando. Los diferenciales en costes y productividad han disminuido, y las condiciones de seguridad e higiene en esos países les hacen no ser tan baratos. «Se valora mucho más la rapidez de respuesta al mercado y la calidad».

Los clientes vuelven a rascarse el bolsillo y a hacer colas en las tiendas. Los países con mayor gasto por persona en prendas de vestir son Noruega, Dinamarca, Bélgica, Estados Unidos y Holanda. El lado opuesto lo ocupan China, Hungría, Egipto, Suráfrica y Arabia Saudita. España se encuentra en la zona media de la tabla. Cada español se gastó en 2014, de media, 419 euros en ropa –el vestido y el calzado representaron el 10% de la cesta de la compra–. Y es que el inicio de la recuperación se traduce en un aumento de la confianza de los consumidores, lo que constituye un impulso para las ventas. Además, la crisis económica ha servido al comercio para reinventarse. Las empresas españolas han apostado por la innovación en sus estrategias de marketing, han reforzado sus apuestas on-line para cosechar éxito en el comercio electrónico y se han dado cuenta de lo imprescindible que resulta tener presencia en los mercados internacionales.

Gracias al cambio de tendencia que ha experimentado el sector, desde la Asociación Empresarial del Comercio Textil y Complementos (Acotex) esperan cerrar el año con un aumento de las ventas próximo al 4%. Eduardo Zamácola, su presidente, destaca que en agosto crecieron las ventas un 4,6% interanual y que el sector textil continúa en recuperación del negocio perdido en los últimos años, dejando el acumulado anual de 2015 en un 4,73%. «Seguir en esta línea positiva de incremento de ventas confirma claramente el cambio de tendencia y la recuperación del consumo en nuestro país. En cualquier caso, nos queda un camino muy largo por recorrer para recuperar las ventas perdidas».

Seis de cada diez compañías del sector prevén elevar su plantilla este año. Según el V Barómetro de las Empresas de la Moda en España, el 70% incrementó su facturación en 2014 y el 86% confía en hacerlo durante el presente ejercicio. Las adversas coyunturas económicas que sufren países como China o Rusia originan un viraje en los planes de ruta internacionales. México, Estados Unidos, Emiratos Árabes, Francia y Alemania se han convertido en los mercados prioritarios. Del informe sectorial 2015 de Cesce se desprende que el porcentaje que aporta la moda al PIB del comercio en España es el 13,3% y que esta industria representa el 9,7% del tejido empresarial. De forma paralela, el sector supone el 5,8% de las exportaciones industriales manufactureras y el 6,3% de las importaciones.

Sello internacional

En la parisina Saint Honoré, en la londinense Oxford, en pleno soho neoyorquino o a espaldas del Duomo milanés. El sello español se ha instaurado en las principales arterias de la moda mundial. Inditex, Mango, Desigual o Cortefiel se han lanzado a la conquista de los mercados más importantes. De hecho, las exportaciones de la industria textil han logrado cifras insólitas. En el periodo comprendido entre enero y junio de 2015 alcanzaron los 6.475 millones de euros, un 10,2% más que en el mismo periodo del año anterior. Y la facturación en el exterior de los grupos más emblemáticos supera el 80%.

Pese a que todavía quede camino por recorrer para la internacionalización de las pequeñas y medianas empresas de moda, en los últimos años ha mejorado notoriamente gracias a la expansión de las grandes cadenas de «retail». «La industria española es valorada por sus niveles de calidad y artesanía. Cuenta con muy buena reputación. España empieza a estar de moda en el mundo de la moda». Fraguas asegura que, desde el punto de vista del diseño, es original y creativa. «Hemos demostrado que podemos competir a nivel global en igualdad de condiciones. En lo industrial, existe también una fuerte influencia de lo tradicional y artesano que dota a nuestros productos de una elevada calidad media», agrega.

En las calles y centros comerciales más significativos de París, México DF o Londres se pueden encontrar hasta cinco marcas españolas, casi una al lado de otra. Clemente Cebrián, cofundador de El Ganso, admite que las grandes compañías han abierto muchas puertas al resto, facilitando la internacionalización gracias a la buena reputación. «Hablar de marcas de moda y ‘‘retailers’’ españoles fuera es sinónimo de dinamismo y buen hacer. Confío en que, en breve, igual que hablamos de la moda italiana o francesa se hable de las empresas españolas de moda». Cebrián señala que la tendencia a abrir tiendas propias genera, si van bien, unos flujos de tesorería importantes, pero sobre todo mucha creatividad, innovación, calidad y enfoque al cliente.

El reto de aprovechar el talento

La manera de sacar partido y economizar el talento español en el mundo de la moda pasa, muy probablemente, por mejorar la capacidad de comunicación. Al menos, en opinión de Ricardo Fraguas, director general de Mirto. Más allá de fortalecer los mensajes al exterior, hay que hacerlo con los consumidores locales, y los medios de comunicación nacionales «deberían reconocer esa potencia creativa e industrial de nuestros diseñadores, marcas e industrias, así como la calidad de nuestros productos». Fraguas asegura que si todos nos lo creemos todos y lo valoramos es probable que seamos capaces de saber transmitirlo mejor. «Si lo practicamos, si consumimos con orgullo marcas de casa, si hablamos de ello en nuestros medios de comunicación, si ponemos nuestros productos por delante o al mismo nivel que otros internacionales... haremos mucho más creíble esta realidad. Es algo que no se consigue en un día, pero vamos por buen camino».

Claves

-La moda supone una importante fuente de riqueza y empleo, tanto en su versión industrial como en su parte comercial o de «retail». Siempre ha sido un sector muy intensivo en mano de obra, por lo que ha generado mucho empleo en España.

-Las empresas españolas han apostado por la innovación en sus estrategias de marketing, han reforzado su presencia on-line para cosechar éxito en el comercio electrónico y se han dado cuenta de lo imprescindible que resulta dar el salto a los mercados internacionales. -Las exportaciones de la industria textil lograron en el primer semestre 6.475 millones de euros, un 10,2% más que en el mismo periodo del año anterior. La facturación en el exterior de los grupos más emblemáticos supera el 80%.

El cofundador de El Ganso diferencia entre industria textil –confeccionistas y fábricas de tejido– y empresas comerciales o «retailers». Lamenta la «tardía reacción y el gran número de cierres que se han dado», aunque sostiene que los talleres y fábricas de hoy en día, normalmente más pequeños que los de antes, pueden dar servicio a muchas de las marcas que están asentadas o surgiendo en nuestro país. «España es un país puntero y una referencia mundial. Tenemos varios de los grupos más importantes del mundo», sentencia.
Cataluña, Madrid y Andalucía lideran el ranking respecto a las cuotas de facturación del sector textil, con el 17,25%, el 16,66% y el 15,62% de las ventas, respectivamente.

En el lado opuesto se sitúan Ceuta y Melilla, La Rioja y Cantabria, que son las comunidades donde menos prendas textiles se venden. Por otra parte, Barcelona es la ciudad preferida para el turismo de «shopping». Según el informe de Acotex, el 59% de las compras de los turistas que visitan nuestro país se realizan en tiendas de ropa. Además, este año el estudio ofreció datos sobre los precios de las calles comerciales. Las más caras se encuentran en Madrid (Preciados, Serrano y Gran Vía), Barcelona (Port de L´Ángel y Paseo de Gracia), Málaga (Muelle Ribera de Puerto Banús) y Valencia (Colón).

Lejos de que la facturación del comercio textil se reparta de forma similar a la del año pasado –cadenas especializadas, con el 31%; híper y supermercados, con el 24%; tiendas multimarca, con el 19,7%; factory/outlet, con el 15 %; y grandes almacenes, con el 9%–, el canal on-line continúa imparable. Pese a la dificultad de obtener un dato exacto, desde Acotex explican que en 2014 representó el 4% de la facturación total.


Fuente: La Razón