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La industria textil acumula un crecimiento de casi el 5% en 2015

El sector textil suma su decimotercero mes consecutivo de crecimiento tras el cierre de septiembre. La industria alcanzó un aumento del 2,4% en el noveno mes del año.

En septiembre el ritmo de crecimiento que llevaba el sector durante este año se ha frenado y supone la segunda menor subida de lo que va de año, solo por encima de julio. Sin embargo, la buena evolución del año, con todos los meses en positivo, ha provocado que el crecimiento acumulado de la industria sea del 4,82%, gracias a impulsos como el de febrero, el mejor mes del ejercicio con el 7,3% de mejora. Esta cifra supone una mejora de casi un punto sobre las previsiones de Acotex, que eran del 4%. Sin embargo, la patronal sigue remitiéndose a dicha cifra para el cierre del año.

La organización empresarial apuntó ayer que las cifras de septiembre son “un dato positivo en el inicio de la temporada de invierno”. El presidente de Acotex, Eduardo Zamácola, afirmó que “seguir en esta línea positiva de incremento de ventas confirma claramente el cambio de tendencia”.

El pasado año fue el primero, desde el comienzo de la crisis, en que el sector vivió un incremento de las ventas. “Hay una recuperación del consumo en nuestro país”, aseguró Zamácola. Sin embargo, el directivo apuntó que todavía “nos queda un camino muy largo por recorrer y recuperar las ventas perdidas”.

No en vano, el sector ha acumulado siete años con caídas por encima del 1,4%, siendo 2008 (-11%), 2009 (-6,5%) y 2012 (-5%) los años más complicados para el textil en España. En 2014, el crecimiento fue del 2,20%, cerrando el año con 16.473 millones de euros. Esta cifra estaba muy lejos de 2006, e mejor año desde que se registran los datos, con una facturación de 22.460 millones.

Acotex apuntó tras el final de las rebajas, que supusieron un avance del 4,6% en agosto, que, para cumplir con las previsiones, es “muy importante” mantener una “buena comunicación directa” con los clientes por parte de las empresas. A ello, la organización empresarial añadió que es necesario continuar con el incremento del canal online y las nuevas tecnologías. La patronal textil apuntó entonces que se prevé “un invierno positivo”.


Fuente: La Razón

La industria textil «embellece» la economía española

Coqueto y seductor, a la vez que necesario. El sector textil viste la economía española y diseña un tejido productivo que hila más allá de nuestras fronteras. Camisas, zapatos, trajes o vestidos. La ropa aporta un valor diferencial a cada persona y su industria puede considerarse un motor para el crecimiento. El peso de la moda en el PIB es del 2,7%, superior al de otros sectores tradicionales, y contribuye al 4,2% de los empleos activos en el mercado laboral. Tras siete años de caídas continuad

Tanto en su versión industrial como en su parte comercial o de «retail», la moda se trata de una importante fuente de riqueza y empleo. Tradicionalmente ha sido un sector muy intensivo en mano de obra, con un fuerte componente artesanal y con pocas barreras de entrada, «por lo que ha generado mucha ocupación laboral en toda la geografía española», afirma Ricardo Fraguas, director general de Mirto. Asimismo, recuerda que esta industria, en su mayoría de pequeño tamaño y poco tecnificada, sufrió una gran revolución en los años 80 y 90.

Las presiones sindicales desbocaron los costes sin que los empresarios supieran implementar las mejoras en la competitividad que se requerían para hacer frente a la entrada de nuevos proveedores, principalmente asiáticos. «Resultaba imposible competir con países que, con menos costes laborales y grandes economías de escala, llegaron a concentrar y casi monopolizar las producciones industriales textiles de medio mundo». Fraguas resalta que actualmente las cosas están cambiando. Los diferenciales en costes y productividad han disminuido, y las condiciones de seguridad e higiene en esos países les hacen no ser tan baratos. «Se valora mucho más la rapidez de respuesta al mercado y la calidad».

Los clientes vuelven a rascarse el bolsillo y a hacer colas en las tiendas. Los países con mayor gasto por persona en prendas de vestir son Noruega, Dinamarca, Bélgica, Estados Unidos y Holanda. El lado opuesto lo ocupan China, Hungría, Egipto, Suráfrica y Arabia Saudita. España se encuentra en la zona media de la tabla. Cada español se gastó en 2014, de media, 419 euros en ropa –el vestido y el calzado representaron el 10% de la cesta de la compra–. Y es que el inicio de la recuperación se traduce en un aumento de la confianza de los consumidores, lo que constituye un impulso para las ventas. Además, la crisis económica ha servido al comercio para reinventarse. Las empresas españolas han apostado por la innovación en sus estrategias de marketing, han reforzado sus apuestas on-line para cosechar éxito en el comercio electrónico y se han dado cuenta de lo imprescindible que resulta tener presencia en los mercados internacionales.

Gracias al cambio de tendencia que ha experimentado el sector, desde la Asociación Empresarial del Comercio Textil y Complementos (Acotex) esperan cerrar el año con un aumento de las ventas próximo al 4%. Eduardo Zamácola, su presidente, destaca que en agosto crecieron las ventas un 4,6% interanual y que el sector textil continúa en recuperación del negocio perdido en los últimos años, dejando el acumulado anual de 2015 en un 4,73%. «Seguir en esta línea positiva de incremento de ventas confirma claramente el cambio de tendencia y la recuperación del consumo en nuestro país. En cualquier caso, nos queda un camino muy largo por recorrer para recuperar las ventas perdidas».

Seis de cada diez compañías del sector prevén elevar su plantilla este año. Según el V Barómetro de las Empresas de la Moda en España, el 70% incrementó su facturación en 2014 y el 86% confía en hacerlo durante el presente ejercicio. Las adversas coyunturas económicas que sufren países como China o Rusia originan un viraje en los planes de ruta internacionales. México, Estados Unidos, Emiratos Árabes, Francia y Alemania se han convertido en los mercados prioritarios. Del informe sectorial 2015 de Cesce se desprende que el porcentaje que aporta la moda al PIB del comercio en España es el 13,3% y que esta industria representa el 9,7% del tejido empresarial. De forma paralela, el sector supone el 5,8% de las exportaciones industriales manufactureras y el 6,3% de las importaciones.

Sello internacional

En la parisina Saint Honoré, en la londinense Oxford, en pleno soho neoyorquino o a espaldas del Duomo milanés. El sello español se ha instaurado en las principales arterias de la moda mundial. Inditex, Mango, Desigual o Cortefiel se han lanzado a la conquista de los mercados más importantes. De hecho, las exportaciones de la industria textil han logrado cifras insólitas. En el periodo comprendido entre enero y junio de 2015 alcanzaron los 6.475 millones de euros, un 10,2% más que en el mismo periodo del año anterior. Y la facturación en el exterior de los grupos más emblemáticos supera el 80%.

Pese a que todavía quede camino por recorrer para la internacionalización de las pequeñas y medianas empresas de moda, en los últimos años ha mejorado notoriamente gracias a la expansión de las grandes cadenas de «retail». «La industria española es valorada por sus niveles de calidad y artesanía. Cuenta con muy buena reputación. España empieza a estar de moda en el mundo de la moda». Fraguas asegura que, desde el punto de vista del diseño, es original y creativa. «Hemos demostrado que podemos competir a nivel global en igualdad de condiciones. En lo industrial, existe también una fuerte influencia de lo tradicional y artesano que dota a nuestros productos de una elevada calidad media», agrega.

En las calles y centros comerciales más significativos de París, México DF o Londres se pueden encontrar hasta cinco marcas españolas, casi una al lado de otra. Clemente Cebrián, cofundador de El Ganso, admite que las grandes compañías han abierto muchas puertas al resto, facilitando la internacionalización gracias a la buena reputación. «Hablar de marcas de moda y ‘‘retailers’’ españoles fuera es sinónimo de dinamismo y buen hacer. Confío en que, en breve, igual que hablamos de la moda italiana o francesa se hable de las empresas españolas de moda». Cebrián señala que la tendencia a abrir tiendas propias genera, si van bien, unos flujos de tesorería importantes, pero sobre todo mucha creatividad, innovación, calidad y enfoque al cliente.

El reto de aprovechar el talento

La manera de sacar partido y economizar el talento español en el mundo de la moda pasa, muy probablemente, por mejorar la capacidad de comunicación. Al menos, en opinión de Ricardo Fraguas, director general de Mirto. Más allá de fortalecer los mensajes al exterior, hay que hacerlo con los consumidores locales, y los medios de comunicación nacionales «deberían reconocer esa potencia creativa e industrial de nuestros diseñadores, marcas e industrias, así como la calidad de nuestros productos». Fraguas asegura que si todos nos lo creemos todos y lo valoramos es probable que seamos capaces de saber transmitirlo mejor. «Si lo practicamos, si consumimos con orgullo marcas de casa, si hablamos de ello en nuestros medios de comunicación, si ponemos nuestros productos por delante o al mismo nivel que otros internacionales... haremos mucho más creíble esta realidad. Es algo que no se consigue en un día, pero vamos por buen camino».

Claves

-La moda supone una importante fuente de riqueza y empleo, tanto en su versión industrial como en su parte comercial o de «retail». Siempre ha sido un sector muy intensivo en mano de obra, por lo que ha generado mucho empleo en España.

-Las empresas españolas han apostado por la innovación en sus estrategias de marketing, han reforzado su presencia on-line para cosechar éxito en el comercio electrónico y se han dado cuenta de lo imprescindible que resulta dar el salto a los mercados internacionales. -Las exportaciones de la industria textil lograron en el primer semestre 6.475 millones de euros, un 10,2% más que en el mismo periodo del año anterior. La facturación en el exterior de los grupos más emblemáticos supera el 80%.

El cofundador de El Ganso diferencia entre industria textil –confeccionistas y fábricas de tejido– y empresas comerciales o «retailers». Lamenta la «tardía reacción y el gran número de cierres que se han dado», aunque sostiene que los talleres y fábricas de hoy en día, normalmente más pequeños que los de antes, pueden dar servicio a muchas de las marcas que están asentadas o surgiendo en nuestro país. «España es un país puntero y una referencia mundial. Tenemos varios de los grupos más importantes del mundo», sentencia.
Cataluña, Madrid y Andalucía lideran el ranking respecto a las cuotas de facturación del sector textil, con el 17,25%, el 16,66% y el 15,62% de las ventas, respectivamente.

En el lado opuesto se sitúan Ceuta y Melilla, La Rioja y Cantabria, que son las comunidades donde menos prendas textiles se venden. Por otra parte, Barcelona es la ciudad preferida para el turismo de «shopping». Según el informe de Acotex, el 59% de las compras de los turistas que visitan nuestro país se realizan en tiendas de ropa. Además, este año el estudio ofreció datos sobre los precios de las calles comerciales. Las más caras se encuentran en Madrid (Preciados, Serrano y Gran Vía), Barcelona (Port de L´Ángel y Paseo de Gracia), Málaga (Muelle Ribera de Puerto Banús) y Valencia (Colón).

Lejos de que la facturación del comercio textil se reparta de forma similar a la del año pasado –cadenas especializadas, con el 31%; híper y supermercados, con el 24%; tiendas multimarca, con el 19,7%; factory/outlet, con el 15 %; y grandes almacenes, con el 9%–, el canal on-line continúa imparable. Pese a la dificultad de obtener un dato exacto, desde Acotex explican que en 2014 representó el 4% de la facturación total.


Fuente: La Razón

Textiles con capacidad para generar energía eléctrica a partir de la radiación solar

El Instituto Tecnológico Textil AITEX ha llevado a cabo un proceso de investigación con el fin de desarrollar un sistema textil capaz de generar energía eléctrica a partir de la radiación solar.

Mediante la presente investigación se ha obtenido el conocimiento necesario para desarrollar estructuras textiles, mediante, por un lado, procesos de tejeduría convencionales y por el otro a partir de la aplicación de acabados funcionales, todo ello con el fin de conseguir generar energía eléctrica a partir de la radiación solar que pueda incidir sobre éstas, es decir, obtener un textil con propiedades fotovoltaicas.
Mediante el desarrollo de este proyecto se ha pretendido sumar a las funcionalidades propias de los textiles destinados a estar instalados en exteriores, la de generar energía eléctrica, de una manera limpia, inagotable y respetuosa con el medio ambiente.

Necesidad

La elevada dependencia energética de España (principalmente de los hidrocarburos problemáticos, como son el petróleo y el gas), muy superior al resto de países desarrollados, junto a que las perspectivas para el futuro sugieren que el escenario energético se complicará más a medio y largo plazo, es de suma importancia que se tomen medidas al respecto que contrarresten esta problemática.
Por otro lado, es un hecho científico que el clima global está siendo alterado significativamente en el presente siglo, como resultado del aumento de concentraciones de gases invernadero.
Durante las próximas décadas, va a ser importante buscar otras fuentes no tradicionales para reemplazar al petróleo en particular e incorporarlas a la base energética de la economía de una forma económicamente racional y no traumática.
En el mix energético actual tienen un peso muy importante, por un lado, las energías no renovables, entre las que destaca el petróleo, - fuente altamente contaminante (y sometida a las fluctuaciones derivadas de áreas geográficas en conflicto)- y por otro la energía nuclear, - fuente muy peligrosa debido al riesgo de accidentes nucleares en términos de salud y coste medioambiental- ha de virar, en la medida de lo posible, hacia energías sostenibles, como la solar.

La radiación solar es la energía electromagnética que mana en los procesos de fusión del hidrógeno (en átomos de helio) contenido en el sol.

La energía solar que en un año llega a la tierra a través de la atmósfera es de tan sólo aproximadamente un tercio de la energía total interceptada por la tierra fuera de la atmósfera y, de ella, el 70% cae en los mares. Sin embargo, la energía que queda, de 1.5*1017 kWh, que en un año cae sobre la tierra firme, es igual a varios miles de veces el consumo total energético mundial actual.

Se trata sin duda de la fuente de energía que mayor potencial de utilización ofrece entre todas las fuentes de energía renovables. Entre las ventajas que presenta destaca el hecho de que no emiten gases de efecto invernadero, permiten reducir la dependencia energética del exterior, no generan residuos peligrosos y favorecen un modelo de producción eléctrica descentralizado e integrado en el territorio.

Efecto fotoeléctrico

La luz solar está compuesta por fotones, o partículas energéticas. Estos fotones son de diferentes energías, correspondientes a las diferentes longitudes de onda del espectro solar. Cuando los fotones inciden sobre una célula fotovoltaica, pueden ser reflejados o absorbidos, o pueden pasar a su través. Únicamente los fotones absorbidos generan electricidad. Cuando un fotón es absorbido, la energía del fotón se transfiere a un electrón de un átomo de la célula. Con esta nueva energía, el electrón es capaz de escapar de su posición normal asociada con un átomo para formar parte de una corriente en un circuito eléctrico.

Las partes más importantes de la célula solar son las capas de semiconductores, ya que es donde se crea la corriente de electrones. Estos semiconductores son especialmente tratados para formar dos capas diferentemente dopadas (tipo p y tipo n) para formar un campo eléctrico, positivo en una parte y negativo en la otra. Cuando la luz solar incide en la célula se liberan electrones que pueden ser atrapados por el campo eléctrico, formando una corriente eléctrica. Es por ello que estas células se fabrican a partir de este tipo de materiales, es decir, materiales que actúan como aislantes a bajas temperaturas y como conductores cuando se aumenta la energía. Desdichadamente no hay un tipo de material ideal para todos los tipos de células y aplicaciones. Además de los semiconductores las células solares están formadas por una malla metálica superior u otro tipo de contracto para recolectar los electrones del semiconductor y transferirlos a la carga externa y un contacto posterior para completar el circuito eléctrico. También en la parte superior de la célula hay un vidrio u otro tipo de material encapsulante transparente para sellarla y protegerla de las condiciones ambientales, y una capa antireflexiva para aumentar el número de fotones absorbidos.

Elementos textiles con propiedades fotoactivas

En la actualidad se fabrican diferentes tipos de dispositivos solares para diferentes aplicaciones:

•Silicio cristalino: mono y policristalino
•Película delgada (capa delgada)

Las diferentes tecnologías de capa delgada se realizan mediante la deposición de materiales fotosensibles sobre superficies soporte de bajo coste, como plásticos, vidrio o acero. Su mayor flexibilidad abre un importante campo de aplicación en la integración arquitectónica.

Todas ellas pueden ser integradas en tejidos textiles mediante procesos de laminación o cosidos. El secreto de la flexibilidad conseguida se debe a la combinación de los sustratos y las capas que integran el material para su elaboración, aun así dicha flexibilidad que presentan es limitada.

Los aspectos innovadores que ofrece la presente línea de investigación son notables y se desmarcan, por tanto, de las soluciones que se puedan encontrar actualmente en el mercado. Para ello, ha sido necesaria la obtención de diferentes tipos de tejidos con el fin de obtener una estructura con capacidad fotovoltaica:

•Tejido con alta conductividad eléctrica superficial: su función dentro de la unidad fotovoltaica ha sido la de electrodo.
•Tejido confeccionado con la fibra funcional con material fotoactivo.
•Tejido confeccionado con la fibra funcional con material conductor .

Como resultado del proyecto se ha obtenido el conocimiento para desarrollar un sistema con apariencia textil, flexible, adaptable a cualquier superficie, con buenas propiedades mecánicas y de durabilidad, con capacidad para generar energía eléctrica y cuya funcionalidad ha sido obtenida mediante procesos industriales textiles tradicionales y continuos.



Fuente: Aitex

La materia prima, clave en la estrategia de sostenibilidad: el 81% del sector pone el foco en ella

La moda coloca a la materia prima como eje principal en su estrategia de sostenibilidad. El 81% de las principales compañías del sector han asegurado que está abordando el uso de materias primas a un nivel estratégico, mientras que el 74% cuenta ya con objetivos propios en esta línea, según se desprende de una encuesta elaborada por la ONG Textile Exchange, que vela por la incorporación de prácticas sostenibles en la cadena de suministro de la moda.

La encuesta, que la organización ha realizado a 57 de las mayores empresas del sector, se recoge en The Benchmark Program for Organic Cotton and Preferred Materials, un estudio en el que también se desvela que el 93% de las empresas se ha marcado como objetivo ser más sostenible. Otro dato que arroja el informe es que el 70% de las empresas utilizan de manera voluntaria estándares que garanticen el origen de sus materiales.

La ONG señala también que el 74% de los grandes grupos del sector comunica la cantidad de algodón orgánico que utiliza, pero en cambio observa que el porcentaje disminuye con fuerza en otro tipo de materiales, como la celulosa o el poliéster reciclado. Por otro lado, los autores del informe concluyen que las políticas de sostenibilidad de las empresas en materias primas y en el bienestar de los animales todavía no están a la altura de las que se realizan en otros ámbitos como el de los derechos laborales o el comercio ético.

Fuente: Modaes

Las exportaciones textiles se acercan a los 8 mil millones en los primeros siete meses de 2015

Las exportaciones del textil español han registrado un repunte de 10,8 % en los primeros siete meses del año, al situarse en los 7.942,5 millones de euros, según datos del Ministerio de Economía y Competitividad.

Del total exportado, 5.703,1 millones de euros han sido generados por la confección, cuyas ventas al extranjero han crecido un 13,3 % frente a los siete primeros meses del 2014.

Pero si han subido las exportaciones, también ha ocurrido lo mismo con las importaciones, que han llegado a los10.741,6 millones de euros en el ejercicio en cuestión (+12,8 %). De esta cantidad, 8.167,5 millones corresponden a la confección (+14,1 %).

El balance entre exportaciones e importaciones es de -2.799,1 millones de euros entre enero y julio de 2015.


Fuente: NoticieroTextil